La XXII Exposición Internacional de Valls, celebrada del 16 al 18 de enero, superó expectativas y se convirtió en la edición donde se mejoraron todos los registros anteriores en lo que se refiere a número de expositores, a animales inscritos, a asistencia de aficionados y a movimiento de animales.
Una de las claves de estos buenos resultados fue la tregua metereológica de toda la semana, que permitió a los criadores realizar sus desplazamientos y poder enviar los animales, pues las condiciones adversas en todo el centro y norte peninsular hacian preveer malos augurios.
Los condicionantes aún eran más difíciles en el norte de Alemania, pues las temperaturas eran de veinte grados negativos y ello complicó mucho el movimiento de los animales hacia los puntos de destino para su traslado a la exposición. Al final, paradojas del destino, los únicos criadores que no pudieron hacer llegar sus animales por agencia de transporte, pues no se los aceptaron, fueron los sevillanos, algo increible.
La principal variación con relación a ediciones anteriores se produjo en el sector de las razas de gallinas, pues hubo mucha más cantidad y calidad y, lo que es más importante, las razas españolas que participaron en el Memorial Fernando Orozco estuvieron geniales, con 250 ejemplares de varias razas que destacaron por su cantidad, algo inaudito en las tres catalanas. Otras con muy buena presencia fueron la Sobrarbe, Mallorquina, Menorca, Euskal-Oiloa, Carablanca y Combatiente Español. También despertaron mucho interés por su novedad y buena presentación las razas que se encuentran en el inicio del proceso de recuperación, como la Valenciana de Chulilla, la Serrana de Teruel y la Alicantina, que presentó un gran lote de maravillosos milflores. El primer premio recayó en una gallina mallorquina del criador Tomeu Fons.
En razas extranjeras se pudieron contemplar unos setenta magníficos y variados tríos y también buenos animales en razas como la Plymouth Rock, New Hampsihe, Brahma, Orpington, Sumatra, Rhode Island, etc.
En gallinas enanas hubo una enorme variedad y muchas preciosidades. La raza que causó más impacto fue la colección póstuma de Nagasakis del entusiasta criador belga, afincado desde hacia varios años en la provincia de Girona, Dirk Clarysse, que nos dejó de forma inesperada unos días antes de la exposición, pero que estamos seguros que su amor por esta bella raza asiática de gallinas permanecerá muchos años en nuestro pais, pues ha repartido mucha semilla, y su espíritu emprendedor y optimista no se olvidará fácilmente. En este grupo los jueces dieron destacadas puntuaciones, pues la calidad de los animales se lo merecía.
En palomas el nivel siguió siendo alto, pues los criadores poseen un alto grado de experiencia y los animales que suelen presentar siempre tienen unas características raciales muy buenas. En el grupo de forma, el más participativo, hubo destacadísimos animales en Cauchois, Gigante de Hungría, Show Homer, Romana, Lince de Polonia y Show Racer.
Pero también los buchones, con los Norwich y los Pomerania, no quisieron quedarse atrás. En el grupo de estructura el nivel sigue siendo optimo, habiendo participado excelentes Capuchinas, Rizadas y Colipavas. También se realizó un monográfico nacional de la paloma Lahore que, a pesar de su juventud como club, tuvo una buena participación y, lo que es aún mejor, un buen nivel de presentación en todos los animales.
En lo que organizativamente se denomina como resto de grupos de animales, y que aglutina razas y especies minoritarias, destacó el grupo de conejos y cobayas, amplio y variado, que gozó de mucha aceptación de los visitantes y que además aportó el mejor animal de la exposición, un conejo leonado de Borgoña, del criador alemán afincado en Girona, Hans Kiessling. También hubo una buena muestra de ocas, con las impresionantes Emdem y Tolousse y las agradables Pomerania, Steinbacher y Africana.
En razas autóctonas había una interesante representación de la Oca de l’Empordà y la Euskal Antzara. También se pudierón contemplar tórtolas, faisanes, pavos reales, patos domésticos y silvestres, colines y perdices, entre las cuales destacó una perdiz roja con mutación plateada.
Como ya es costumbre en la exposición de Valls, se citaron más de veinte jueces, entre alemanes (la mayoría), franceses y españoles, para enjuiciar las razas autóctonas. En los dos últimos años la organización está invitando a jueces extranjeros que enjuician en sus paises razas españolas, con el objetivo de que practiquen junto a los nuestros. Este año hasta siete intervinieron en el enjuiciamiento de razas españolas, que se adelantó al miércoles por la tarde. Participaron los dos días varios criadores interesados en aprender a calificar y también algunos acreditados criadores que ya llevan practicando y enjuiciando en otras exposiciones. Los jueces alemanes participantes casi todos ellos son a la vez responsables de organizaciones de criadores en su país y personas que ostentan una gran representatividad a nivel europeo.
La Asociación El Francolí había convocado entre sus socios un cursillo de capacitación para calificadores futuros; en total se apuntarón casi treinta, todo un récord. Ello obligó a tener que improvisar el escenario para que finalmente Ferdinand Tremmel, experimentado juez y profesor alemán, pudiera explicar los conceptos para desarrollar eficazmente la labor de valoración de los animales, que fueron tan contundentes que nos dejaron a todos estupefactos por la concreción y claridad de la idea que quiso transmitir. En esta misma revista publicamos el trabajo de Thomas Hellmann, traductor de una conferencia que nos deleito a todos.
Este año se puso en marcha una novedad que consistía en que los socios elegían el mejor animal de la exposición. Esta idea, surgida del criador de palomas catalanas Benet Juncosa, hizo que los jueces especialistas decidieran el mejor animal de sus razas y luego los socios depositaban en una urna la papeleta con el animal preferido. Esto hizo que por primera vez un conejo resultara ganador con el 42% de los votos, seguido de la paloma con el 31% y de la gallina con el 27%. La iniciativa fué un éxito y se repetirá en futuras ediciones.
Es de destacar la gran colaboración durante los días de exposición por parte de socios y también delegados de todas las otras asociaciones participantes, tanto nacionales como extranjeras. Ello hizo que la organización pudiera completar eficazmente todo el programa y que la inmensa mayoría de visitantes se fuesen muy satisfechos.